Rojita tiene unos 9 años y es buenísima. En el refugio era una perrita alegre, siempre dispuesta a darte besitos, compañera ideal para cualquier otro perrillo o gato y en casa se portó estupendamente desde el primer día. Llamamos varias veces a su dueña (una señora mayor) para ver cómo estaban y eran felices. Nos contaban que siempre estaba con ella, ya fuera en el sofá, en la cocina, en la cama, era tranquilita, obediente y cariñosa. Pero parece ser que los hijos, a pesar de lo hablado en su día, han decidido que no quieren cuidar ya ni de la madre ni de nuestra Rojita. Al enterarnos pedimos rápidamente que nos la llevaran porque no queríamos ni imaginar que pudieran abandonarla. Los primeros días no quería entrar en casa, estaba siempre a la puerta del recinto necesitada de caricias y mimos y lloraba cuando nos alejábamos. Poquito a poco ya se ha hecho de nuevo a su vida con sus compañeros. Vive con Chiquitín y Princesa, que también son mayores y enseguida se han hecho amigos.Ojalá que Rojita pueda encontrar una nueva familia en la que vivir los próxiimos años tranquilita y recibiendo el cariño que merece.
jueves, 11 de febrero de 2010
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